domingo, 4 de septiembre de 2011

Legumbres: Alubias con seitán

Las legumbres aportan gran cantidad de nutrientes además de estar buenísimas. En algunos paises como la India nunca faltan en las comidas. Aquí también hubo un tiempo en que eran uno de los platos más comunes. Mi madre me cuenta que en en el pueblo, cuando era pequeña, se comían cada día. Sí, sí, cada día. Nada que ver con lo que pasa ahora, que o no se comen o se comen muy poco. A lo mejor es porque al haber sido básicas en la alimentación de las clases humildes ahora se ven como una comida de pobres. También hay quien se busca excusas para no comerlas, como la falsa idea de que se necesita mucho tiempo para prepararlas. Nosotros, por ejemplo, casi cada semana hacemos una olla a presión de legumbres y con eso tenemos dos comidas resueltas y todavía nos sobra un buen tupper para congelar. En total nos salen ocho raciones preparadas en el tiempo de poner una olla a presión. También están los botes de legumbres, que sólo hay que escurrir y servir como uno quiera, preparadas con un sofrito o en ensalada.

Se dice que son algo indigestas, pero nosotros las tomamos muchas veces para cenar y la verdad es que nunca nos han sentado mal. A lo mejor no son la cena ideal, pero a veces se llevan la fama de pesadas cuando lo que las hace indigestas es el acompañamiento. Yo todavía recuerdo lo harta y pesada que me quedaba con las lentejas con chorizo de mi madre. Nada que ver con unas lentejitas con verduras! Ahora bien, que no sean pesadas no quiere decir que tengan que ser insípidas, por eso es importante que si hacéis un “puchero” no os olvideis de la grasa, que no le faltará si le añadís un buen chorreón de aceite de oliva, sin miedo. Esto también sirve para los caldos y sopas de verduras. Los dos ingredientes secretos para que no os quede un agua chirri son el aceite de oliva y el pimentón. Sobre esto, un día mi madre me explicaba que mi abuela decía que el pimentón era el chorizo de los pobres.

Aunque siempre he tomado legumbres, desde que soy vegana tomo muchas más y al irlas descubriendo también les he ido cogiendo más “cariño”. A quien no les gusten, decirles que hay muchos tipos de legumbres, las clásicas de toda la vida, pero también muchas variedades que la mayoría no usa en la cocina, como los azukis, las sojas verde y blanca, las lentejas rojas, los diferentes tipos de alubias... Y que hay muchas maneras de cocinarlas. Así que no hay excusa para descubrirlas y experimentarlas.

En casa hay dos platos de legumbres rápidos pero “apañaos” muy socorridos. La sopita de miso, algas wakame y lentejas rojas (que aunque suene sofisticado se hace rápido) y las alubias con algún sofrito de verduras. La sopa ya la explicaré otro día, cuando vengan los fríos, y aquí os dejo la otra.

Alubias con seitán

Ingredientes (para 2 personas con hambre):
Bote de alubias blancas de 400 gr (peso escurrido)
120 gr de seitán
1 cebolla
1 pimiento verde
limón
salsa de soja
aceite de oliva

Preparación:
Cortar en trozos pequeños la cebolla y el pimiento y rehogar en una sartén con un poco de aceite de oliva. Darle unas vueltas y añadir el seitán cortado en cuadraditos pequeños. Por otra parte escurrir las alubias con abundante agua y añadir al sofrito. Dar unas vueltas más y añadir un poco de jugo de limón y un chorrito de salsa de soja (más salsa de soja que limón, pero sin pasarse). No haría falta poner sal porque la salsa de soja ya suele llevarla. Servir caliente.
También se puede hacer sin el seitán y añadiéndole otras verduras. Le van bien el calabacín, la berenjena, los champiñones... También se le puede echar unas hojitas de perejil.

Otra opción es, en lugar de la salsa de soja y el limón, ponerle alguna especie para darle gusto, como por ejemplo curry.

Es muy fácil y no tiene secreto alguno, pero a nosotros nos gusta mucho y nos saca de un apuro en un momento.

domingo, 21 de agosto de 2011

Comiendo vegano por el Algarve

Este verano hemos estado una semana en el Algarve. Como siempre hago, os explico los sitios donde hemos comido por si a alguien le puede ser de ayuda. Ya os avanzo que no es un lugar para que un vegano haga turismo gastronómico, para variar, pero se puede comer.

Nosotros íbamos con la lista de restaurantes de HappyCow (www.happycow.net), que para mí es imprescindible.

En Faro fuimos a Gengibre e Canela (Travessa Da Mota, 10), que está en una callecita que sale de rua Santo Antonio, a tocar de rua Vasco de Gama. Se supone que hay otro en la rua St Portugal pero no lo supimos ver. Es un restaurante tipo buffet y se come bien por un precio razonable. Por 7 euros y pico tenías una crema y un plato principal con ensalada. El postre y el agua iban a parte. Nosotros tomamos un postre vegano bastante resultón, con pera y crema de coco. Eso sí, sólo abren al mediodía. Tiene blog: gengibrecanela.blogspot.com

En Faro también está O Ribatejano, que no es vegetariano pero tiene algunas opciones veganas. Nosotros fuimos un jueves por la noche y estaba cerrado, así que entiendo que sólo abren por la mañana.

En Albufeira pensábamos ir a comer a Ta Bom (Travessa Casi Herculano, 8) pero resultó que abrían a partir de las 17 h (qué paciencia!), pero por allí cerca encontramos un indio que nos sacó del apuro. En información turística nos dijeron que el otro restaurante que sale en Happy Cow, Eurasia Restaurante Vegetariano (rua Almeida Garret, 3), estaba en una calle bastante alejada del centro.

En Lagos fuimos un par de veces a cenar a Terraco da China (rua 25 abril, 91), que es un restaurante chino como cualquier otro pero con noodles de arroz, un plato de tofu y algunos platos de imitación de carne: pollo, pato y pescado. Por cierto, que el pollo resultó ser seitán. Explicadles que no tomais huevos porque los platos de arroz suelen llevarlo.

También en Lagos fuimos al Lemon Grass (Travessa do Mar), que es un restaurante de comida tailandesa, más cool y un pelín más caro. A mí no me acabó de gustar, sobre todo porque me encajonaron contra la barra y pedí un curry medio picante, me aseguré que era medio picante y no muy picante, y luego resultó que aquello no se podía comer.

En Lagos hay mucho turista inglés, así que los restaurantes ya se preocupan de ofrecer opciones vegetarianas. Además hay bastantes restaurantes indios. Nosotros fuimos a uno que se llama Taj Mahal (rua Infante de Sagres, 56). Si buscais el Marharaja de Lagos, que aparece en la lista de HappyCow, sabed que la calle Dr. Jose Formosinho no está en el mismo centro, sino casi entrando en la playa de Pinhao.

Y esto en cuanto al comer se refiere, en cuanto al viaje... mi compañero y yo hemos vuelto con la intención de hacer un replanteamiento de las vacaciones.

Ha sido muy agotador, hemos pasado mucho calor, nos movíamos en autobús y los trayectos se nos hacían interminables, con multitud de paradas y con un aire condicionado casi imperceptible.

Es lo que tienen este tipo de viajes de ir "a ver cosas". No es que no haya momentos buenos, pero el grueso del día suele estar ocupado con momentos no tan agradables (buscando los transportes, viajando, pasando calores sofocantes, perdiéndote y pensando que no llegarás al destino, buscando un sitio donde comer para que luego resulte que está cerrado, andando y sudando, cargando peso y desesperándote, en general). Lo bueno es que en un día te llegan a pasar tantas cosas que tienes la percepción que el día es mucho más largo, así que una semana de turismo acaba siendo como dos o más. Con esto conseguimos alargar la hora de volver a la rutina diaria. Además, después nuestro cerebro procesa todas estas experiencias y se queda con lo que quiere. Por ejemplo, a mí me suele pasar que cuando ya estoy muy asqueada en el trabajo, de repente me sorprendo recordando un momento de un viaje que a lo mejor hice hace dos años. Estas son las cosas positivas de hacer de turista pero aún así creo que ha llegado el momento de replanteárselo. También es verdad que no soy muy viajera (y esto en estos días está muy mal visto: hace cateto), pero creo que debe haber alternativas a este tipo de viajes.

En cuanto a los pueblos que visitamos: Faro es la capital del Algarve pero no es de las más turísticas, básicamente porque no tiene playa. Lo que tiene es un centro histórico, pero pronto está visto. Lo mejor de Faro es ese encanto propio de las ciudades portuguesas, ese aire meláncolico y decadente que se desprende de sus fachadas que se caen a cachos. Allí encontramos un perro abandonado en un estado deplorable. Fuimos al ayuntamiento, llamamos al refugio de Loulé (Faro no tiene), hablé con gente por si podían hacer algo... En fin, que no sigo. Aquello fue un trauma y no puedo decir más. El perro por las calles que se caía y la gente pasando literalmente, alguna cara de pena (pocas) y la gente preocupada de que no se acercara a sus negocios.

Albufeira tiene una bonito casco histórico de casitas blancas y una playa immensa y muy bonita, pero para mí esto no compensa el macrocomplejo turístico en el que se ha convertido. Además, allí pasé tantas calores y el trayecto fue tan pesado, que no puedo hablar cosas buenas de él.

En Siles visitamos el castillo árabe y la parte histórica. Lo mejor es que no es tan turístico. Lo peor, como en Albuferia, el transporte y las calores. Y ojo, no es que haga más calor que en Barcelona, pero es que aquí yo no estoy en la calle todo el santo día y menos a según que horas.

Lagos es casi el pueblo que más me gustó. También es ultraturístico pero nosotros estábamos en el centro, lejos de los hoteles y los apartamentos. Hay mucha gente, muchos restaurantes, pubs... Hay mucha juventud por allí. De todas formas, le encontré su encanto y tiene unas playas muy bonitas entre acantilados, la de Pinhao, Dona Ana, Camilo. Nosotros hicimos el camino a pie hasta Ponta de Piedade (en la foto).

lunes, 1 de agosto de 2011

Brownie vegano de chocolate y nueces

Para celebrar que empiezo las vacaciones (por fin!), os paso esta fantástica receta que también aprendí en el curso de Lujuria Vegana, el mismo en el que hicimos el plumcake de zanahoria. Es muy fácil de hacer y siempre sale bien, así que si os gusta el chocolate no os lo podéis perder.

Veréis que de algunos ingredientes pongo una cantidad, que es la que nos dijeron en el curso, y entre paréntesis otra, que es la que a mí me gusta poner. Por ejemplo, en el caso del azúcar, los pasteles de Lujuria los encuentro excesivamente dulces, así que yo le pongo bastante menos cantidad.

Ingredientes:

125 gr de chocolate (70 % recomendable, pero si es menos también queda bien)
125 gr de margarina
150 gr de harina
225 gr de azúcar moreno o fructosa (yo le pongo 80 gr)
70-80 gr de nueces peladas
1 cucharadita de levadura Royal (yo le pongo medio sobre)
1 cucharadita de esencia de vainilla o vainilla en rama infusionada (opcional)
1 cucharadita rasa de sal
agua

Preparación:

Fundir el chocolate con la margarina en el microondas o al baño maría (nunca directamente al fuego, porque se podría quemar).

Se mezclan los ingredientes secos (harina, sal, azúcar, levadura) y se añade una tacita de agua (250 ml). Añadir el chocolate fundido al bol, la esencia de vainilla o vainilla infusionada y las nueces cortadas muy finas.

Preparar un molde de 20 x 20 o 25 x 25 (o lo más parecido que se tenga) y forrarlo con papel de hornear. Yo por ejemplo utilizo un molde de bizcocho típico y queda bien.

Precalentar el horno a 190º y hornear el pastel a 180º hasta que al pinchar con un tenedor, salga seco. Dejar fuera del horno hasta que se enfríe y guardar en la nevera.

jueves, 14 de julio de 2011

Pájaros caídos

Hace dos fines de semana mi padre hacía el comentario que no puede uno ayudar a todos los animales que lo necesitan. Yo salté, sabionda, diciendo que si bien uno no podía hacerse cargo de todos al menos sí que podía intentar hacer algo por ellos. El caso es que creo que por ese comentario me cayó una especie de maldición que se tradujo en el encuentro de tres aves necesitadas en tres días seguidos: lunes, martes y miércoles.

El lunes cuando salía del trabajo a desayunar me encontré con una cría de gaviota que había caído del nido y a la que unos turistas fotografiaban. El guarda de la puerta me dijo que llevaba allí toda la mañana, primero llamando a los padres y los padres llamándola a ella, hasta que desistieron. Ya iban a llamar al servicio del ayuntamiento que las recoge y las extermina. Ellos no estaban seguros de eso pero yo sí, porque las gaviotas, o al menos esa clase, junto con las palomas son consideradas plaga en Barcelona. Pensé en llamar a un compañero animalista por si sabía de algún sitio donde la pudieran recoger. Me dijo que no creía que la acogieran en ningún sitio pero que la podía llevar al local que es sede de la ONG de la que es activista. Al mediodía vino otra compañera y entre las dos la llevamos allí. Si eso fue el lunes, el miércoles acudió a nuestra llamada una chica que es experta en exóticos y cualquier tipo de ave. Nos dijo que era aún bebé (nadie lo diría por el tamaño) y nos enseñó a darle de comer. Desde entonces se ha alimentado a base de lata de gato, porque estos animales son carroñeros y en su hábitat tienen que adaptarse a comer de casi todo. Además nos dijo que tenía una amiga que vivía en una masia y que le podía preguntar si se podría hacer cargo de ella. De hecho esta amiga ya había sacado adelante alguna gaviota más, hasta que se habían hecho adultas y se habían ido volando.

El martes me encontré una paloma que no podía volar en una calle de Barcelona. No era joven pero tampoco parecía enferma. Iba y venía, ella y yo, sin saber qué hacer. Quería pasar de largo pero al final la cogí y me la llevé a casa. Ya le había cogido hora para el veterinario de exóticos, pero al día siguiente por la tarde murió.

El miércoles, mientras esperaba esta chica experta en pájaros, saliendo del metro para ir al local de la ONG encontré lo que me pareció un gorrión. Pasé de largo sin querer mirar. Pensé que no podía hacerme cargo de más pájaros (en ese momento no sabía que la paloma había muerto) y que en todo caso se lo diría a la chica con la que había quedado. Sé que no hice bien pero me sentí saturada. Debo decir que esos días, no sé si por estas cosas que me pasan o por mi manera de ser, lo estaba pasando bastante mal. Al final la chica fue donde le dije y allí estaba el bichillo que resultó ser un mirlo. Me explicó que los mirlos son fauna autóctona y se pueden llevar a un centro de recuperación. De hecho, cualquier ave, también un gorrión son fauna autóctona. Por lo visto los únicos que se excluyen de esta consideración y son considerados plaga son las palomas, gaviotas (por lo visto hay dos clases y sólo una es considerada plaga, que es la que abunda en la ciudad), urracas y estorninos.

El sábado pasado mi hermano nos llevaba en coche a la masia donde finalmente acogían a la gaviota, aunque más bien era un pequeño santuario de animales rescatados, un pequeño paraíso. Desgraciadamente nos fuimos con un mal sabor de boca, porque la dejamos en un apartado con ocas y al poco había desaparecido. Pensé que se perdería y moriría de sed y hambre pero al final la historia tuvo un final feliz. La gaviota volvió por la tarde, comió y volvió a irse volando. Ahora irá y vendrá hasta que se integre en un grupo de gaviotas y se independice definitivamente.

Creo que mi padre tiene razón, no se puede ayudar a todos los animales, pero unas cuantas personas han puesto de su parte para ayudar a una gaviota. Desgraciadamente también están las personas descaradas que juzgan y condenan, pero las que realmente ayudan son las que intentan entenderte y te ofrecen su ayuda. A todas ellas les doy las gracias.



Os paso unos recursos de urgencia que os pueden ayudar:

APAEC: http://www.apaecatalunya.com/

Cualquier ave que no sea considerada plaga puede ser recogida por un centro de recuperación de fauna autóctona. Podéis llevar un gorrión, por ejemplo. Según la especie del ave puede que hasta vayan los agentes rurales a recogerlo.

Modul de recuperació de Fauna Autòctona de Can Balasc
Consorci del Parc de Collserola

Camí del Mig de Can Balasc s/n
Tel. 93 587 95 13
mrfcbalasc@amb.es

Centre de Recuperació de Fauna de Torreferrussa
Ctra. de Santa Perpetua a Sabadell, km. 4.5
08130 Santa Perpetua de la Mogoda (Barcelona)
Tel. 93 561 70 17 / 93 560 00 52
crf.torreferrussa@gencat.cat

Y un blog interesante, Pájaros caídos: http://pajaros-caidos.blogspot.com/

En Internet encontraréis más información, centros de recuperación de fauna autóctona y veterinarios de exóticos.

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También quería decir que últimamente no puedo escribir tanto en el blog como antes. Eso o que no sé sacar el tiempo. El caso es que por lo que estoy viendo, no creo que vaya a llevar el ritmo del principio y si escribo una vez cada quince días puedo estar contenta. Tampoco es que tenga un gran tráfico mi blog, pero a mí me gusta escribirlo, creo que me va bien y pienso que le puede ayudar a alguien, aunque sea para poco. Se irá viendo como va la cosa...

domingo, 19 de junio de 2011

Lo más difícil (de ser vegano)

Están los que matan, los que miran, los que no quieren mirar, y los que dicen “es una pena”, pero no hace nada. Yo hace años que dejé de ser uno de ellos y es lo mejor que he hecho en mi vida, con diferencia. Ahora tengo que aprender a vivir en un mundo lleno de indiferencia ante la injusticia. Para mí eso es lo más difícil de ser vegana, o de ser consciente, también con diferencia.

La sensación para muchos de nosotros es la de vivir en pleno holocausto, y como en la anécdota que explicaba en un post anterior, descubrir que la gente prefiere no saber para no tener que hacer nada. Así que no es de extrañar que a veces los veganos pasemos por un fase de enfado, creo que bastante comprensible. Sin embargo, de que nos sirve? Porque no sirve para sentirnos mejor ni para ayudar más a los animales.

Tengo presente un escrito de un activista por los derechos de los animales veterano que aconsejaba a los que empezaban a que actuasen por amor a los animales, nunca por odio hacia las personas. El texto completo, muy recomendable, se encuentra aquí.

Creo que a este señor no le falta razón. El odio y la rabia consumen, paralizan, no son buenos para uno mismo y, sobre todo, no le hacen a uno más productivo para ayudar a los demás animales.

Esta es una lucha tan dura y tan necesaria que no podemos permitirnos el lujo de ser pusilánimes, decaer, dejarnos llevar por la rabia o la desesperanza. Tenemos la obligación de ser optimistas, y podemos serlo si en lugar de pensar en la indiferencia dominantes, pensamos en todas las personas que son como nosotros, porque somos muchos y cada vez seremos más (no estamos solos!), pero sobre todo hemos de pensar en los animales a los que damos voz, en nosotros mismos y todo lo que podemos hacer por ellos.

Esta foto la encontré en fb bajo el título “Donde está la puerta para salir de este mundo?”. Sí, querríamos salir de él, pero antes deberíamos cambiarlo.

domingo, 5 de junio de 2011

ECristians, indignados y AI



La semana pasada, saliendo del metro para ir al trabajo, en plaza Catalunya, me encontré con un cartel publicitario que enseguida llamó mi atención: “A més avortaments menys pensions de jubilació” (“A más abortos menos pensiones de jubilación”). Ecristians son los artífices de esta campaña polémica que trata de convencer de lo pernicioso de abortar, también para la economía y el sistema social del país. Seguramente no les falta razón: para mantener el sistema de pensiones hace falta que haya trabajadores (eso lo sabe todo el mundo), que previamente deben haber sido paridos. Aunque, bien mirado, también se evita traer una vida al mundo, y por tanto la promesa de un nuevo cotizador de la Seguridad Social, cada vez que una mujer evita quedarse embarazada. Si al final va a resultar que cada vez que a una mujer le baja la regla está siendo insolidaria!

Sobre el tema del aborto sí o no , no voy a entrar. Es muy complejo y no estoy yo para estas complejidades. Sólo decir que desde que leí los argumentos del filósofo Peter Singer veo que es un tema más complicado que decantarse por un sí o un no basados en los sentimientos e intuiciones.

Volviendo al anuncio de eCristians, conseguirán convencer a algún proabortista para que deje de serlo?A mí, más bien me dan un argumento más para no traer hijos al mundo. Un mundo que necesita vidas como mercancías, produtores/consumidores que hagan crecer la economía, que mantengan eso que llaman “el sistema”.

También en plaza Catalunya llevan semanas acampados los “indignados”, un movimiento social tan complejo que hasta los sociólogos tendrán trabajo para interpretarlo. Creo que intentar decir algo de ellos es decir a medias y estar condenado a equivocarse. Y estando avisados, paso a opinar un poco, más que nada porque los tengo tan cerca que no puedo dejar de decir algo en mi blog.

Sólo puedo decir que me alegra de que existan, de que esto esté pasando, y aunque no tengo esperanzas en sus posibilidades de cambios reales, cofio en que sean un precedente, el germen, de un movimiento que llegue a cambiar las cosas.
Básicamente creo que nuestra sociedad no es lo suficientemente madura (alguna lo es?), que es demasiado egoista y centrada en su propio interés y el de los suyos y tiene pocas aspiraciones de cambiar el mundo. Uff, que pesimista que me ha quedado esto!

Desde mi punto de vista, bajo el lema “Democracia real ya” están los que quieren cambios profundos, gente que lleva tiempo implicada en movimientos sociales, y los que quieren salir de la crisis, del ahogo, del paro y del miedo al paro. Siendo claros, creo que al grueso de los indignados se les acabaría la indignación con la salida de la crisis, cuando volvieran a tener seguridad y el dinero suficiente para, por ejemplo, irse los fines de semana con la familia al centro comercial.
Pero la experiencia de plaza Catalunya, Sol y otras muchas plazas... eso no nos lo quitará nadie. Por cierto, que en plaza Catalunya tenemos una subcomisión de derechos de los animales y una bonita y esperanzadora pancarta que dice “Paz también para los animales”.

Así que acabo poniéndole un punto verde esperanza a los indignados y uno rojo rojote para los eCristians, por demagogos. Tendrían que aprender de Amnistía Internacional que en su 50 aniversario nos han regalado un anuncio fantástico (por fin, un anuncio decente!) para movernos a la indignación y la acción.

martes, 24 de mayo de 2011

Bizcocho vegano estilo tiramisú

Este fin de semana celebrábamos el cumpleaños de mi padre y para la ocasión preparé un bizcocho vegano estilo tiramisú. Es un invento mío, muy fácil y que recuerda al sabor del tiramisú.

Es tan fácil como hacer un bizcocho vegano básico, siguiendo la receta que os guste más. Yo, por ejemplo, adapto la de esta web.

Para el bizcocho:

300 gr. harina de trigo
125-150 gr. harina de maíz (también se podría poner sólo harina de trigo)
1 sobre de levadura
100 gr. de azúcar o fructosa
1 yogur de soja (o 1 ó 2 piezas de fruta, como pera, plátano...)
1 taza de aceite de girasol
2 tazas y 1/2 de licuado de soja (también se puede sustituir por agua)

Mezclamos las harinas y la levadura en un recipiente. En otro recipiente, mezclamos el yogur de soja o las frutas en trocitos, el aceite de girasol, la leche de soja y el azúcar. En este caso, como queremos conseguir un sabor neutro no añadimos nada más (chocolate, canela...)

A continuación, añadimos la mezcla de harinas y levadura y lo mezclamos bien.

Precalentar el horno a unos 220 grados centígrados. Se unta el molde para el bizcocho con un poco de margarina y se esparce un poco de harina, se echa la mezcla y al horno hasta que suba el bizcocho. Horneamos a 180º sólo por la parte de abajo para que el bizcocho suba. Lo sacamos cuando pinchamos un tenedor y sale seco.

Dejarlo enfriar y listo.

Para el tiramisú:

1 vaso café
Nata de soja montada (por ejemplo, de la marca Soyatoo)
Cacao en polvo
Birutas de chocolate (opcional)
Coñac (opcional)

Una vez el bizcocho está frío, lo cortamos por la mitad y bañamos la capa inferior con café al que hemos echado un poco de coñac, al gusto, una vez frío. Nosotros no teníamos, así que pusimos whisky. Otra opción menos alcohólica es dejar diluir una onza de chocolate sin leche en el café cuando todavía está caliente.

Una vez empapada la capa inferior del bizcocho, le ponemos la nata montada. La de la marca Soyatoo ya viene montada y se echa como un spray. Por otra parte, se empapa de café la capa superior del bizcocho y con cuidado se pone sobre la nata. Para terminar, lo cubrimos con cacao en polvo y por encima lo podemos decorar con unas birutas de chocolate. Se guarda en la nevera y se toma frío.

Es importante empaparlo bien en el café porque sino luego no se nota mucho el sabor. A nosotros nos pasó que no lo mojamos lo suficiente.

No es tiramisú pero da el pego y está muy bueno. La nata no es lo mismo que el mascarpone, pero hasta que no haya un mascarpone vegetal a mí no se me ocurre nada mejor.

Gustó mucho a la familia, o al menos nadie se quejó.