martes, 29 de abril de 2014

Habas a la catalana veganas

Para acabar bien la temporada de habas...

Ingredientes (para 4 personas):
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla mediana o 1/2 cebolla grande
  • 750 g de habas
  • 1 tomate o 3 cucharadas de tomate triturado
  • 1 manojo de menta fresca
  • 1 pastilla de caldo vegetal
  • aceite de oliva virgen
  • sal
  • pimienta
  • agua
Preparación:

En una cacerola o cazuela de barro con una base de aceite de oliva virgen ponemos a sofreir los ajos y la cebolla cortados en trozos pequeños.

Cuando están dorados añadimos el tomate y una vez hecho añadimos las habas (750 g o unos tres puñados por ración). Rehogamos y salpimentamos.

Cubrimos las habas de agua hirviendo y las dejamos cocer a fuego lento hasta que estén tiernas. Si hace falta añadir más agua, siempre ha de estar caliente.

Añadimos el manojo de menta y una pastilla de caldo. La menta se puede echar atada con un hilo, para que luego sea más fácil sacarla.

Una vez tiernas, servir calientes.


Espero que os guste esta versión vegana de la tradicional receta catalana. Os aseguro que las habas y la menta desprenden una "flaireta" fantástica y del sabor ni os cuento. Este plato de cuchara, aunque consistente es mucho más ligero que la versión con carne y por supuesto más saludable... para todos.

Bon profit!



sábado, 19 de abril de 2014

Revoltillo de ajos, cebolla y habas tiernas

Aprovechando la nueva temporada...

Ingredientes:
  • 2 ajos tiernos
  • 1 cebolla tierna
  • un manojo de habas tiernas
  • perejil
  • sal
  • pimienta
  • aceite de oliva virgen
  • vinagre
  • agua  

Preparación:

En una sartén con un poco de aceite rehogamos los ajos y la cebolla (preferiblemente tiernos), pelados y troceados. Añadimos las habas tiernas con las vaina, previamente lavadas y cortadas en trozos pequeños.

Salpimentamos y después de dar unas vueltas añadimos un poco de agua y un chorro de vinagre.

Dejamos que se vaya haciendo a fuego lento hasta que las habas estén tiernas. Como las habas son bastante duras, aunque sean tiernas, tendremos que ir añadiendo un poco de agua para que se vayan cociendo.

Hacia el final de la cocción podemos añadir hojas y tallos de perejil, al gusto.

Este plato combina bien con un poco de arroz integral o de otro tipo.

Que aproveche!



viernes, 11 de abril de 2014

Osito polar, llévame contigo!


Mi idea es ir reseñando aquellos libros infantiles que a mi parecer ofrecen posibilidades para educar en el respeto a los demás animales (siendo animalista y trabajando en el área infantil de una biblioteca pública es lo menos que podía hacer).

La mayoría de estos libros no fueron escritos con este propósito, pero ofrecen la posibilidad de una lectura en clave de respeto a los animales, muy necesaria para la educación en valores de los niños y niñas. Entendemos por respeto a los animales empatizar con ellos, es decir, ser capaces de ponernos en su lugar y por tanto evitarles sufrimientos, desde el maltrato directo a formas encubiertas de maltrato como son la privación de la libertad, así como ayudarlos si están en apuros. Sólo algunos libros tocan el tema del vegetarianismo, que sería una forma avanzada de respeto a los animales, ya que supone tener en consideración el interés básico de los demás animales por conservar sus vidas.

Se aceptan sugerencias... Ahí va el primero.



Beer, Hans de. Osito polar, llévame contigo! Barcelona: Lumen, 1990

Beer, Hans de. Petit ós polar, vullanar amb tu! Barcelona: Lumen, 1990

El pequeño oso polar Lars vive con su familia, pero se siente solo y ansia tener un amigo. Un día cae en una trampa que le lleva a la bodega de un avión que lo lleva quién sabe donde. Consigue salir de la caja donde está encerrado y descubre otros muchos animales que corren su misma suerte. Allí conocerá a una vieja morsa y una osita como él, pero de color marrón. Se harán sus amigos y después de liberar al resto de animales capturados, emprenderán el camino de vuelta a casa. La pequeña osa parda querrá quedarse con el osito polar, así que volverán al Polo Norte donde la familia de osos polares acogerá con los brazos abiertos a la amiga de su hijo.

Moraleja: qué importa el color de la piel para que seamos amigos? Ensalza los valores de la amistad pero también nos muestra que los animales quieren vivir en sus “hogares”, que no está bien capturarlos y privarlos de su libertad. Los niños se alegrarán de que los animales se escapen de los captores y vuelvan a sus casas.

Papás, si vuestros hijos os piden ir al zoo, esta puede ser una buena historia para explicarles que la ciudad no es lugar para los animales salvajes, que ellos también tienen sus familias y sus hábitats y que respetarlos pasa inevitablemente por no privarlos de su libertad.

Existen otros libros sobre las aventuras del osito Lars y también una película, El osito polar (2001), basada en estos cuentos.

Edad recomendada: a partir de 3 años.






sábado, 20 de julio de 2013

Educar en el respeto a los animales

El año que viene se celebrará en Bogotá la Cumbre Latinoamericana de Derecho Animal, en la que se tratarán diversos temas, uno de ellos será la educación. Sobre este tema, Mariví Vaquer, presidenta de PRODA (Professionals per a la defensa dels animals), dio una muy interesante conferencia bajo el título Violencia de especie: Estrategias educativas para una paz sin discriminación.

A los que no conozcáis la asociación PRODA, os recomiendo que visitéis su facebook, especialmente si trabajáis en el ámbito educativo. También podría interesaros conocer COPPA (Coordinadora de profesionales por la prevención de abusos). Trabajan en el ámbito latinoamericano y aunque no son animalistas también consideran a los animales como una población vulnerable a la violencia.

PRODA desarrolla programas educativos que contemplan el respeto hacia los animales no humanos, creando herramientas prácticas para que los docentes (de alguna manera todos somos docentes) mejoren la sociedad, en una visión que engloba también a los animales no humanos. Están aplicando sus planes educativos en algunos centros del País Valenciano, donde tienen la sede, pero están abiertos a compartir sus recursos educativos y experiencias, así como a recibir las propuestas educativas de otros docentes para así enriquecer su catálogo.

No voy a explicar la conferencia, sólo explicar cuatro ideas que a mí me parecieron interesantes.

A día de hoy la consideración hacia los animales no está contemplada en los planes educativos, al menos en nuestro país. En algunos países como Austria o Alemania la situación está más avanzada, como más avanzada están sus sociedades a nivel moral. Evidentemente, el sistema educativo es un reflejo de la sociedad en que se vive.

El desarrollo moral de niño es lento. Alrededor de los 20 años se puede decir que la persona ya se puede guiar por la racionalidad y el sentido de justicia. Hasta entonces el niño se rige por la influencia de su entorno, por lo que es importante no crearles disonancias cognitivas: que haya coherencia entre lo que dice y hace su entorno. Algunos factores que promueven el desarrollo moral del niño son: expresar nuestros principios morales, actuar de acuerdo con ellos, dar argumentos, no debatir sino dialogar, mantener expectativas en la capacidad del niño de actuar con ética...

Para conseguir niños respetuosos con los demás animales, es fundamental el desarrollo de la empatía, la cual se ve favorecida por un mayor conocimiento y una mayor proximidad (por ejemplo, un niño que conviva con perros o gatos tendrá más facilidad para empatizar primero con ese individuo y más adelante, con todos los demás). También es importante hacerle tener conciencia del daño que su conducta puede tener en otro y por supuesto tener buenos ejemplos, puesto que el aprendizaje se realiza por imitación. El desarrollo de la empatía requiere de un entorno no violento.

Hoy en día está clara la relación entre violencia humana y violencia contra los animales, ya que numerosos studios han demostrado que la violencia contra los animales tiene un alto valor predictivo de la violencia contra los humanos. Sobre este tema es muy recomendable la web de GEVHA (Grupo de Estudio de la Violencia hacia humanos y animales).

Los niños aprenden a relacionarse con los animales a partir de la observación de sus modelos y del refuerzo. Será a partir del ejemplo que les demos que el niño verá  al animal como un compañero o un instrumento, para su abuso o simple contemplación.

Lo cierto es que la biofilia es una filiación emocional innata en los niños que les lleva a quererse aproximar a los animales, pero su desarrollo se ve interrumpido por las familias y el entorno.

El trabajo de PRODA puede ser un ejemplo para todos los que queremos una sociedad más justa, y ésta no puede excluir al resto de animales. Trabajan la empatía de los niños a partir de los animales más próximos, promoviendo el desarrollo moral del niño hacia los humanos y el resto de animales, que son presentados como seres sensibles, compañeros con los que compartimos este mundo.

Para quienes todavía piensen que respeto hacia humanos y animales no humanos no tiene nada que ver, os comento una de sus actividades educativas, con unos resultados sorprendentes. Esta es la secuencia de las actividades.

  • Se pasa a los niños un cuestionario que mide su empatía (empatía humana, sólo una pregunta del cuestionario se refiere a los animales).
  • Se desarrollan una serie de actividades: se pregunta a los niños maneras de demostrar emociones hacia los animales, maneras de resolver conflictos (todo muy light, por ejemplo les ponen en la situación de un conejito con mucha hambre y nosotros tenemos un huerto con zanahorias, qué podríamos hacer?), cómo evitar las emociones negativas de los animales...
  • Se realiza una actividad de aprendizaje vivencial: para niños de infantil un paseo por el entorno (se les pide que hablen bajito para no molestar a los pájaros, que tengan cuidado en no pisar a los caracoles...), para niños de primaria visitar un albergue de animales...
  • Se ofrecen alternativas a las mascotas del aula, como por ejemplo, cuidar animales urbanos (alimentar una colonia de gatos, poner casitas para los pájaros...)
  • Se les vuelve a pasar el cuestionario que mide la empatía y... atención!!: en todos los casos el resultado es una mayor empatía hacia los animales trabajados en clase, hacia los no trabajados en clase, hacia los humanos y una disminución de la inestabilidad emocional.

Os podéis imaginar el bien que haría a nuestra sociedad que el respeto hacia los animales entrara en las aulas. Una lucha más para el movimiento animalista.


Nota: Muy recomendable este monográfico sobre Educación en el Respeto a los animales.

lunes, 8 de julio de 2013

Limonada con menta

Esta receta de limonada es muy fácil y una buena alternativa a los refrescos edulcorados. De todas formas, los que sean muy golosos echarán en falta un poco más de dulce, que se puede conseguir añadiendo un poco de azúcar, fructosa, estevia o algún sirope.

Las medidas son orientativas, en función del gusto de cada uno.

Ingredientes:

• 1 limón
• 1 manojo de menta (sin miedo a pasarnos)
• ¾ litros agua

Preparación:

En una jarra ponemos el zumo de un limón. Los restos del limón los hacemos unos trozos y los añadimos para que den sabor. 

Lavamos la hojas de menta y las machacamos un poco en un mortero. Así soltarán más sabor.

Añadimos agua y ponemos a enfriar la jarra en la nevera unas horas, hasta que esté bien fría.

Colamos antes de servir.


martes, 27 de noviembre de 2012

Pinchos de seitán

Hay muchas maneras de comer seitán pero esta es una de las mejores que se me ocurren. Un bocadillo de pinchos de seitán con veganesa... Ummm! Pringoso y delicioso.

Ingredientes:

• 400 g de seitán (mucho mejor si es casero)
• 3 dientes de ajo
• pimentón dulce
• otras especias al gusto (pimienta, pimentón picante, tomillo, romero, comino, orégano ...)
• aceite de oliva
• vinagre
• sal

Preparación:

En un mortero preparar un adobo con dientes de ajo pelados y cortados (entre 2 y 5, según si lo queremos más o menos fuerte), un poco de sal, dos cucharadas de pimentón dulce y una cucharadita del resto de las especias. El tipo de especias y la cantidad pueden variar según nuestro gusto. Una vez picados los ingredientes, añadir medio vaso de aceite de oliva y un buen chorrito de vinagre. Remover la mezcla hasta que ligue bien.

Cortar el seitán en trozos irregulares y dejarlo macerar durante un mínimo de 5 horas en el adobo, pero mejor si puede estar más tiempo. Es recomendable remover de vez en cuando para que el seitán se impregne bien de los sabores.

Por último, freir los pinchos de seitán en la sartén con un poco de aceite, a la plancha o a la parrilla. Se pueden hacer brochetas, por ejemplo alternando el seitán con trocitos de verduras variadas (calabacín, berenjena, pimiento...) o tomarlo en bocadillo. Acompañan muy bien con una salsa veganesa.

Mi receta infalible de la veganesa consiste en poner en un tubo de batidora (en este orden) 1/3 de vaso de leche de soja (sin sabores ni azúcar y mejor a temperatura ambiente) y 1 vaso de aceite de girasol. Batir, mejor empezando desde el fondo e ir subiendo la batidora a medida que la salsa va espesando. Por último, añadir los ingredientes que le dan gusto: un poco de limón, sal, medio o un diente de ajo (según si os gusta más o menos fuerte). También se puede añadir media cucharadita de mostaza de Dijon y 3 o 4 alcaparras, que le dan un toque especial.



sábado, 3 de noviembre de 2012

Activismo y medios de comunicación

Hacer activismo por los animales está al alcance de todos y, por suerte, no hace falta ser ningún genio.

In defense of animals es un fantástico libro que no me canso de recomendar y que cuenta con artículos tan interesantes como aquel que ya reseñé hace un tiempo, sobre activismo efectivo, y este otro que me he animado a traducir y resumir un poco por si de esta manera puede llegar a más gente.

El artículo en cuestión trata sobre las maneras en que podemos influenciar en los medios de comunicación con el fin de ayudar a los animales, consiguiendo hacer visible su situación. Como el texto es un poco largo, aunque tampoco mucho, os dejo el enlace al foro de la UVE, donde lo he compartido, y aquí simplemente perfilo las ideas básicas y las aplicaciones prácticas que a mí se me ocurren después de leerlo.

La referencia del artículo:
Dawn, Karen. “Moving the Media: from foes, or indifferent strangers, to friends”. En: In defense of animals: the second wave (ed. Peter Singer). Malden: Blackwell, 2006. P. 196-205

Puntos destacados:
  • Los medios de comunicación tienen mucho poder y los animales necesitan su atención.

  • El valor positivo de la retroalimentación (feedback), especialmente cuando es positiva. Retroalimentación positiva supone ponerse en contacto con periódicos, cadenas de televisión y otros medios de comunicación para agradecerles la cobertura mediática del trato que sufren los animales en nuestra sociedad. En otras ocasiones también es útil la retroalimentación negativa (crítica constructiva). En todos los casos, ser amables y persuasivos es fundamental.

  • Debemos aprovechar todas la oportunidades para intentar mantener vivo un tema que saque a la luz el maltrato que sufren los animales. Para ello son muy importantes las cartas al director, que es una de las secciones más leídas de los periódicos. En los casos en que la cobertura inicial sea poco favorable al movimiento de defensa de los animales, tenemos la oportunidad de cambiar el foco de atención, siempre con el objetivo de mostrar a la sociedad el sufrimiento provocado a los animales por nuestra sociedad.

Y ahora las aplicaciones prácticas, las posibles formas de influir en los medios (al alcance de todos):
  • De manera individual, podemos escribir cartas a los periódicos a raíz de alguna noticia que lo propicie. También podemos escribir e-mails de agradecimiento a cadenas de televisión y otros medios de comunicación que den cobertura al maltrato animal.

  • Crear una lista de contactos dispuestos a responder con cartas de agradecimiento a los medios.

  • Crear una lista de contactos dispuestos a escribir cartas argumentadas y respetuosas a la sección de cartas al director.

Podemos utilizar nuestra capacidad de influencia en los medios de manera individual o coordinada con otras personas. Evidentemente, siempre se ejerce más fuerza cuando se trabaja en grupo, pero eso no le quita valor a la influencia que podemos ejercer como individuos. A mí misma me han publicado algunas cartas en la sección de cartas de los lectores y después de leer el artículo me propongo trabajar más en este ámbito, por ejemplo escribiendo e-mails de agradecimiento siempre que algún medio dé cobertura mediática al maltrato animal o hable sobre el vegetarianismo/veganismo.

sábado, 13 de octubre de 2012

Seitán casero

El seitán hecho en casa sale mejor de precio y mucho más bueno que el que se compra. Además es fácil de hacer. La única complicación que puede tener es encontrar su ingrediente principal, el gluten de trigo, aunque cada vez es más fácil encontrarlo en las tiendas de dietética. Si no lo tienen siempre podéis pedir que os lo encarguen y si ven que hay demanda puede que se vayan animando a traerlo. Nosotros lo compramos en una tienda de Barcelona que vende productos a granel.

Hay muchas recetas de seitán, pero ésta a nosotros nos da muy buen resultado. Os diría que es la que más nos gusta y la gente que la ha probado ha quedado encantada. El seitán queda con una consistencia más firme, no “achiclada”. Está basada en una receta del foro que me recomendaron y que a fuerza de irla haciendo uno la va adaptando a su gusto y a lo que tiene por casa.

Ingredientes:

300 gr de gluten de trigo
½ vaso de pan rallado
125 ml de agua
125 ml de salsa de soja
1 pastilla de caldo de verduras
Verduras para preparar el caldo (las que tengáis a mano: apio, chirivía, nabo, zanahoria ...)
1 pimiento verde
1 patata
1 cebolla
3 dientes de ajo
pimienta negra
pimentón
Hierbas al gusto: tomillo, laurel ...
Aceite de oliva
sal

Preparación:

Poner a calentar una olla grande con agua. Añadir las verduras para el caldo, el pimiento, la patata, la cebolla, los dientes de ajo, la pimienta negra y el pimentón, las hierbas, sal y un buen chorro de aceite de oliva.

Para preparar la pelota de seitán, mezclar en un bol grande el gluten y el pan rallado.

Calentar 125 ml de agua para diluir una pastilla de caldo de verduras. Una vez esté a temperatura ambiente, añadir 125 ml de salsa de soja.

Verter la mezcla de agua y salsa de soja en el bol donde está el gluten y el pan rallado.

Amasar hasta conseguir una pelota compacta y que no se pegue en las manos. Seguramente necesitéis añadir un poco más de agua hasta conseguir la textura deseada.

Cuando el agua de la olla hierva, meter la pelota de seitán y dejarlo hervir durante una hora a fuego bajo con la tapa puesta, dejando únicamente un dedo sin tapar. La pelota debería quedar cubierta por el agua del caldo.




Cuando pase la hora, sacar el seitán de la olla y guardarlo en un recipiente o un tupper, junto con un poco de caldo, hasta que se enfríe y se pueda guardar en la nevera. El caldo del seitán queda muy bueno, así que una vez colado o pasado por el chino se puede aprovechar para preparar sopas o otras recetas.



domingo, 30 de septiembre de 2012

Buenos propósitos para el nuevo curso

A veces cuesta mucho encontrar el tiempo para escribir, aunque sea para un humilde blog como éste, pero quiero volver con algunas recetas y sobre todo reactivando la sección de FAQ, porque es algo que tengo pendiente conmigo misma: dar respuesta a todas esas dudas que a veces se nos plantea y que tenemos el deber de saber responder si queremos ser la voz de los animales.
Hasta pronto!

martes, 15 de mayo de 2012

Errores comunes de la dieta crudivegana


El viernes 5 de mayo fuimos a una charla del Biocultura sobre crudiveganismo con el título “Encontrar el equilibrio: evita los errores comunes de la dieta crudivegana”, que impartía David O'Reilly, uno de los integrantes de !Vida en tucomida!, que ya conocimos hace un par de años en una charla sobre batidos verdes, también en Biocultura.

Desde su experiencia personal, nos explicaba algunos de los errores que se suelen cometer cuando se lleva este tipo de dieta. De memoria, los principales serían éstos:
  • Los crudiveganos pueden cometer el error de pensar que todo lo crudo siempre es bueno y, por el contrario, que todo alimento cocinado es malo, casi veneno, como un alimento muerto y sin nutrientes.

  • Algunas personas no llegan a sentirse saciadas tomando sólo alimentos crudos, lo que les puede llevar a adquirir malos hábitos como comer demasiada cantidad de un alimento (por ejemplo, frutos secos), perder los horarios de las comidas y picotear durante todo el día, con la consiguiente sobrecarga del aparato digestivo.

  • Otro problema común es la represión ante el deseo de comer algo no crudo, que puede acabar llevando a comer algo que nos haga sentir culpables. Como explicaba el conferenciante, la represión de comerse un pan, posiblemente integral y ecológico, puede llevar a acabar comiéndose un bollo industrial mucho menos saludable.
Para solucionar estos errores, ellos habían adoptado algunos cambios en su dieta que les estaban resultando. A grandes rasgos serían éstos:
  • Ser más flexibles. En su caso concreto, introduciendo una parte de alimentos ligeramente cocinados (verduras, cereales...) pero con predominio de alimentos crudos. Esto les ayuda a sentirse más saciados y mejor a nivel emocional.

  • Buscar el bienestar emocional y no sólo el físico, evitando la culpabilidad. Aunque los alimentos crudos sean más saludables, puede que emocionalmente necesitemos tomar alimentos cocinados. La culpabilidad por haber comido algo considerado no conveniente seguramente será más perjudicial que el hecho de haberlo comido.

  • Tener cuidado con la información sobre los diferentes alimentos y sus combinaciones. Si nos ponemos a investigar cualquier alimento, el que sea, encontraremos que no todo son beneficios. El alimento perfecto no existe. A veces nos dicen que no hay que combinar determinados grupos de alimentos o algunos tipos de frutas, pero si a nosotros nos sientan bien estas combinaciones, por qué dejar de tomarlas? Lo importante sería comer variado y no obsesionarse con las propiedades de los alimentos. Una vez más, el alimento en sí no será tan perjudicial como obsesionarnos con el supuesto daño que nos pueda hacer.

  • Por último, flexibilidad sí, pero con un límite. Como todo en la vida, también aquí hay que marcarse unos objetivos y aplicar un esfuerzo. Lo que hay que evitar es que ese esfuerzo nos haga sufrir.
La charla me gustó porque estaba basada en la experiencia personal, había sinceridad y no se trataba de esconder los posibles “contras” de la dieta. Más aún cuando la norma es que intentemos ocultar a los ojos de los demás la parte negativa, por así decirlo. Nos gusta vender que nuestra decisión es la mejor y la más acertada. Es un poco como cuando te vas de viaje, que aunque hayas estado en un sitio que ni fu ni fa, tú explicas lo bonito que era y lo bien que lo has pasado, incluso un poco por justificar el dinero y el tiempo que has gastado.

En mi caso concreto como vegana he de decir que soy poco flexible, en el sentido que no se me pasa por la cabeza comer productos de origen animal, al menos de manera consciente. Supongo que la razón está en el diferente tipo de motivación, ya que no es lo mismo seguir una dieta por salud que por principios. Yo misma tengo problemas con el azúcar y de vez en cuando me doy un caprichito dulce. De todas maneras, es verdad que hay bastantes vegetarianos y algunos veganos (o que así se hacen llamar) que no tienen problemas en “saltarse la dieta”. Pero esto ya lo explico otro día, ahora que parece que me animo a volver a escribir en el blog.

De todas formas, lo que queda claro es que no hay nada de malo en mostrar nuestras debilidades, nuestras dudas y miedos. Mostrar los posibles aspectos negativos de nuestra elección nos hará más dignos de confianza, más creíbles. Nada es perfecto en esta vida y quién algo quiere algo le cuesta.

viernes, 6 de enero de 2012

La amistad no sabe de especies

Os dejo un enlace que trata sobre la amistad entre una cría de hipopótamo y una tortuga centenaria, Owen y Mzee. En el apartado "Media center" encontraréis un documental sobre esta historia de amistad entre individuos de otras especies, como la de Koko y bolita (que está enlazada con los vídeos, en el margen derecho).

Estas historias nos sorprenden por lo poco que conocemos de los demás animales, porque todavía nos creemos que hay sentimientos y emociones que son exclusivos de los humanos. Por suerte, la ciencia está dando la razón a lo que el sentido común les viene diciendo a algunos desde hace mucho tiempo, que entre humanos y otros animales o entre miembros de cualquier otra especie la amistad es posible.

El amor y la amistad no entienden de especies :-)

jueves, 8 de diciembre de 2011

Aquí estoy

Después de tanto tiempo, aquí estoy. Tengo el blog abandonado, no por falta de ganas de escribir sino por falta de tiempo. "Por suerte" no tengo seguidores que esperen mis idas de pelota, sólo gente extraviada que llega a él a través de Google ;-)

Si ya tenía problemas para escribir hace un tiempo, ahora es casi imposible. Además estoy pasando por una temporada de cambios. He dejado mi trabajo de un montón de años y ha sido duro tomar la decisión, despedirme y empezar en un nuevo sitio. De hecho, todavía estoy un poco descolocada. Pero lo que me quita más tiempo es una mayor implicación en el movimiento animalista, que aunque no sea mucha, al sumarse a mis otras obligaciones, a veces me quita un tiempo que no tengo.

Supongo que siento que debo hacer algo más por los animales, que es parte de mi "evolución" como cuando dejé de comer carne y después me hice vegana.

Ayer, creo que era en la Cuatro, hacían un reportaje sobre los osos que usan para extraerles la bilis en China. Los "reporteros" echaban pestes de los chinos que hacían eso, no sin razón, pero pensé que un reportaje así pero sobre la explotación que hacemos nosotros, la de casa, se habría encontrado con muchas trabas. Pensé que los explotadores lo tienen todo: los políticos, los medios de comunicación, las empresas... tienen el poder y tienen a la gran masa de la población, que prefiere no saber. Lo tienen todo menos la razón.

Nosotros no tenemos nada y eso te crea una grandísima impotencia. Y si nosotros también nos refugiamos en nuestro veganismo, sin querer hacer algo más, qué es lo que conseguimos? Éstas son cosas que me estoy planteando, así que en la medida de mis posibilidades, que son pocas, quiero hacer algo más.

Mi intención no es dejar el blog, de hecho me daría mucha pena, pero no sé cada cuanto podré aparecer por aquí. El tiempo dirá...

domingo, 4 de septiembre de 2011

Legumbres: Alubias con seitán

Las legumbres aportan gran cantidad de nutrientes además de estar buenísimas. En algunos paises como la India nunca faltan en las comidas. Aquí también hubo un tiempo en que eran uno de los platos más comunes. Mi madre me cuenta que en en el pueblo, cuando era pequeña, se comían cada día. Sí, sí, cada día. Nada que ver con lo que pasa ahora, que o no se comen o se comen muy poco. A lo mejor es porque al haber sido básicas en la alimentación de las clases humildes ahora se ven como una comida de pobres. También hay quien se busca excusas para no comerlas, como la falsa idea de que se necesita mucho tiempo para prepararlas. Nosotros, por ejemplo, casi cada semana hacemos una olla a presión de legumbres y con eso tenemos dos comidas resueltas y todavía nos sobra un buen tupper para congelar. En total nos salen ocho raciones preparadas en el tiempo de poner una olla a presión. También están los botes de legumbres, que sólo hay que escurrir y servir como uno quiera, preparadas con un sofrito o en ensalada.

Se dice que son algo indigestas, pero nosotros las tomamos muchas veces para cenar y la verdad es que nunca nos han sentado mal. A lo mejor no son la cena ideal, pero a veces se llevan la fama de pesadas cuando lo que las hace indigestas es el acompañamiento. Yo todavía recuerdo lo harta y pesada que me quedaba con las lentejas con chorizo de mi madre. Nada que ver con unas lentejitas con verduras! Ahora bien, que no sean pesadas no quiere decir que tengan que ser insípidas, por eso es importante que si hacéis un “puchero” no os olvideis de la grasa, que no le faltará si le añadís un buen chorreón de aceite de oliva, sin miedo. Esto también sirve para los caldos y sopas de verduras. Los dos ingredientes secretos para que no os quede un agua chirri son el aceite de oliva y el pimentón. Sobre esto, un día mi madre me explicaba que mi abuela decía que el pimentón era el chorizo de los pobres.

Aunque siempre he tomado legumbres, desde que soy vegana tomo muchas más y al irlas descubriendo también les he ido cogiendo más “cariño”. A quien no les gusten, decirles que hay muchos tipos de legumbres, las clásicas de toda la vida, pero también muchas variedades que la mayoría no usa en la cocina, como los azukis, las sojas verde y blanca, las lentejas rojas, los diferentes tipos de alubias... Y que hay muchas maneras de cocinarlas. Así que no hay excusa para descubrirlas y experimentarlas.

En casa hay dos platos de legumbres rápidos pero “apañaos” muy socorridos. La sopita de miso, algas wakame y lentejas rojas (que aunque suene sofisticado se hace rápido) y las alubias con algún sofrito de verduras. La sopa ya la explicaré otro día, cuando vengan los fríos, y aquí os dejo la otra.

Alubias con seitán

Ingredientes (para 2 personas con hambre):
Bote de alubias blancas de 400 gr (peso escurrido)
120 gr de seitán
1 cebolla
1 pimiento verde
limón
salsa de soja
aceite de oliva

Preparación:
Cortar en trozos pequeños la cebolla y el pimiento y rehogar en una sartén con un poco de aceite de oliva. Darle unas vueltas y añadir el seitán cortado en cuadraditos pequeños. Por otra parte escurrir las alubias con abundante agua y añadir al sofrito. Dar unas vueltas más y añadir un poco de jugo de limón y un chorrito de salsa de soja (más salsa de soja que limón, pero sin pasarse). No haría falta poner sal porque la salsa de soja ya suele llevarla. Servir caliente.
También se puede hacer sin el seitán y añadiéndole otras verduras. Le van bien el calabacín, la berenjena, los champiñones... También se le puede echar unas hojitas de perejil.

Otra opción es, en lugar de la salsa de soja y el limón, ponerle alguna especie para darle gusto, como por ejemplo curry.

Es muy fácil y no tiene secreto alguno, pero a nosotros nos gusta mucho y nos saca de un apuro en un momento.

domingo, 21 de agosto de 2011

Comiendo vegano por el Algarve

Este verano hemos estado una semana en el Algarve. Como siempre hago, os explico los sitios donde hemos comido por si a alguien le puede ser de ayuda. Ya os avanzo que no es un lugar para que un vegano haga turismo gastronómico, para variar, pero se puede comer.

Nosotros íbamos con la lista de restaurantes de HappyCow (www.happycow.net), que para mí es imprescindible.

En Faro fuimos a Gengibre e Canela (Travessa Da Mota, 10), que está en una callecita que sale de rua Santo Antonio, a tocar de rua Vasco de Gama. Se supone que hay otro en la rua St Portugal pero no lo supimos ver. Es un restaurante tipo buffet y se come bien por un precio razonable. Por 7 euros y pico tenías una crema y un plato principal con ensalada. El postre y el agua iban a parte. Nosotros tomamos un postre vegano bastante resultón, con pera y crema de coco. Eso sí, sólo abren al mediodía. Tiene blog: gengibrecanela.blogspot.com

En Faro también está O Ribatejano, que no es vegetariano pero tiene algunas opciones veganas. Nosotros fuimos un jueves por la noche y estaba cerrado, así que entiendo que sólo abren por la mañana.

En Albufeira pensábamos ir a comer a Ta Bom (Travessa Casi Herculano, 8) pero resultó que abrían a partir de las 17 h (qué paciencia!), pero por allí cerca encontramos un indio que nos sacó del apuro. En información turística nos dijeron que el otro restaurante que sale en Happy Cow, Eurasia Restaurante Vegetariano (rua Almeida Garret, 3), estaba en una calle bastante alejada del centro.

En Lagos fuimos un par de veces a cenar a Terraco da China (rua 25 abril, 91), que es un restaurante chino como cualquier otro pero con noodles de arroz, un plato de tofu y algunos platos de imitación de carne: pollo, pato y pescado. Por cierto, que el pollo resultó ser seitán. Explicadles que no tomais huevos porque los platos de arroz suelen llevarlo.

También en Lagos fuimos al Lemon Grass (Travessa do Mar), que es un restaurante de comida tailandesa, más cool y un pelín más caro. A mí no me acabó de gustar, sobre todo porque me encajonaron contra la barra y pedí un curry medio picante, me aseguré que era medio picante y no muy picante, y luego resultó que aquello no se podía comer.

En Lagos hay mucho turista inglés, así que los restaurantes ya se preocupan de ofrecer opciones vegetarianas. Además hay bastantes restaurantes indios. Nosotros fuimos a uno que se llama Taj Mahal (rua Infante de Sagres, 56). Si buscais el Marharaja de Lagos, que aparece en la lista de HappyCow, sabed que la calle Dr. Jose Formosinho no está en el mismo centro, sino casi entrando en la playa de Pinhao.

Y esto en cuanto al comer se refiere, en cuanto al viaje... mi compañero y yo hemos vuelto con la intención de hacer un replanteamiento de las vacaciones.

Ha sido muy agotador, hemos pasado mucho calor, nos movíamos en autobús y los trayectos se nos hacían interminables, con multitud de paradas y con un aire condicionado casi imperceptible.

Es lo que tienen este tipo de viajes de ir "a ver cosas". No es que no haya momentos buenos, pero el grueso del día suele estar ocupado con momentos no tan agradables (buscando los transportes, viajando, pasando calores sofocantes, perdiéndote y pensando que no llegarás al destino, buscando un sitio donde comer para que luego resulte que está cerrado, andando y sudando, cargando peso y desesperándote, en general). Lo bueno es que en un día te llegan a pasar tantas cosas que tienes la percepción que el día es mucho más largo, así que una semana de turismo acaba siendo como dos o más. Con esto conseguimos alargar la hora de volver a la rutina diaria. Además, después nuestro cerebro procesa todas estas experiencias y se queda con lo que quiere. Por ejemplo, a mí me suele pasar que cuando ya estoy muy asqueada en el trabajo, de repente me sorprendo recordando un momento de un viaje que a lo mejor hice hace dos años. Estas son las cosas positivas de hacer de turista pero aún así creo que ha llegado el momento de replanteárselo. También es verdad que no soy muy viajera (y esto en estos días está muy mal visto: hace cateto), pero creo que debe haber alternativas a este tipo de viajes.

En cuanto a los pueblos que visitamos: Faro es la capital del Algarve pero no es de las más turísticas, básicamente porque no tiene playa. Lo que tiene es un centro histórico, pero pronto está visto. Lo mejor de Faro es ese encanto propio de las ciudades portuguesas, ese aire meláncolico y decadente que se desprende de sus fachadas que se caen a cachos. Allí encontramos un perro abandonado en un estado deplorable. Fuimos al ayuntamiento, llamamos al refugio de Loulé (Faro no tiene), hablé con gente por si podían hacer algo... En fin, que no sigo. Aquello fue un trauma y no puedo decir más. El perro por las calles que se caía y la gente pasando literalmente, alguna cara de pena (pocas) y la gente preocupada de que no se acercara a sus negocios.

Albufeira tiene una bonito casco histórico de casitas blancas y una playa immensa y muy bonita, pero para mí esto no compensa el macrocomplejo turístico en el que se ha convertido. Además, allí pasé tantas calores y el trayecto fue tan pesado, que no puedo hablar cosas buenas de él.

En Siles visitamos el castillo árabe y la parte histórica. Lo mejor es que no es tan turístico. Lo peor, como en Albuferia, el transporte y las calores. Y ojo, no es que haga más calor que en Barcelona, pero es que aquí yo no estoy en la calle todo el santo día y menos a según que horas.

Lagos es casi el pueblo que más me gustó. También es ultraturístico pero nosotros estábamos en el centro, lejos de los hoteles y los apartamentos. Hay mucha gente, muchos restaurantes, pubs... Hay mucha juventud por allí. De todas formas, le encontré su encanto y tiene unas playas muy bonitas entre acantilados, la de Pinhao, Dona Ana, Camilo. Nosotros hicimos el camino a pie hasta Ponta de Piedade (en la foto).

lunes, 1 de agosto de 2011

Brownie vegano de chocolate y nueces

Para celebrar que empiezo las vacaciones (por fin!), os paso esta fantástica receta que también aprendí en el curso de Lujuria Vegana, el mismo en el que hicimos el plumcake de zanahoria. Es muy fácil de hacer y siempre sale bien, así que si os gusta el chocolate no os lo podéis perder.

Veréis que de algunos ingredientes pongo una cantidad, que es la que nos dijeron en el curso, y entre paréntesis otra, que es la que a mí me gusta poner. Por ejemplo, en el caso del azúcar, los pasteles de Lujuria los encuentro excesivamente dulces, así que yo le pongo bastante menos cantidad.

Ingredientes:

125 gr de chocolate (70 % recomendable, pero si es menos también queda bien)
125 gr de margarina
150 gr de harina
225 gr de azúcar moreno o fructosa (yo le pongo 80 gr)
70-80 gr de nueces peladas
1 cucharadita de levadura Royal (yo le pongo medio sobre)
1 cucharadita de esencia de vainilla o vainilla en rama infusionada (opcional)
1 cucharadita rasa de sal
agua

Preparación:

Fundir el chocolate con la margarina en el microondas o al baño maría (nunca directamente al fuego, porque se podría quemar).

Se mezclan los ingredientes secos (harina, sal, azúcar, levadura) y se añade una tacita de agua (250 ml). Añadir el chocolate fundido al bol, la esencia de vainilla o vainilla infusionada y las nueces cortadas muy finas.

Preparar un molde de 20 x 20 o 25 x 25 (o lo más parecido que se tenga) y forrarlo con papel de hornear. Yo por ejemplo utilizo un molde de bizcocho típico y queda bien.

Precalentar el horno a 190º y hornear el pastel a 180º hasta que al pinchar con un tenedor, salga seco. Dejar fuera del horno hasta que se enfríe y guardar en la nevera.

jueves, 14 de julio de 2011

Pájaros caídos

Hace dos fines de semana mi padre hacía el comentario que no puede uno ayudar a todos los animales que lo necesitan. Yo salté, sabionda, diciendo que si bien uno no podía hacerse cargo de todos al menos sí que podía intentar hacer algo por ellos. El caso es que creo que por ese comentario me cayó una especie de maldición que se tradujo en el encuentro de tres aves necesitadas en tres días seguidos: lunes, martes y miércoles.

El lunes cuando salía del trabajo a desayunar me encontré con una cría de gaviota que había caído del nido y a la que unos turistas fotografiaban. El guarda de la puerta me dijo que llevaba allí toda la mañana, primero llamando a los padres y los padres llamándola a ella, hasta que desistieron. Ya iban a llamar al servicio del ayuntamiento que las recoge y las extermina. Ellos no estaban seguros de eso pero yo sí, porque las gaviotas, o al menos esa clase, junto con las palomas son consideradas plaga en Barcelona. Pensé en llamar a un compañero animalista por si sabía de algún sitio donde la pudieran recoger. Me dijo que no creía que la acogieran en ningún sitio pero que la podía llevar al local que es sede de la ONG de la que es activista. Al mediodía vino otra compañera y entre las dos la llevamos allí. Si eso fue el lunes, el miércoles acudió a nuestra llamada una chica que es experta en exóticos y cualquier tipo de ave. Nos dijo que era aún bebé (nadie lo diría por el tamaño) y nos enseñó a darle de comer. Desde entonces se ha alimentado a base de lata de gato, porque estos animales son carroñeros y en su hábitat tienen que adaptarse a comer de casi todo. Además nos dijo que tenía una amiga que vivía en una masia y que le podía preguntar si se podría hacer cargo de ella. De hecho esta amiga ya había sacado adelante alguna gaviota más, hasta que se habían hecho adultas y se habían ido volando.

El martes me encontré una paloma que no podía volar en una calle de Barcelona. No era joven pero tampoco parecía enferma. Iba y venía, ella y yo, sin saber qué hacer. Quería pasar de largo pero al final la cogí y me la llevé a casa. Ya le había cogido hora para el veterinario de exóticos, pero al día siguiente por la tarde murió.

El miércoles, mientras esperaba esta chica experta en pájaros, saliendo del metro para ir al local de la ONG encontré lo que me pareció un gorrión. Pasé de largo sin querer mirar. Pensé que no podía hacerme cargo de más pájaros (en ese momento no sabía que la paloma había muerto) y que en todo caso se lo diría a la chica con la que había quedado. Sé que no hice bien pero me sentí saturada. Debo decir que esos días, no sé si por estas cosas que me pasan o por mi manera de ser, lo estaba pasando bastante mal. Al final la chica fue donde le dije y allí estaba el bichillo que resultó ser un mirlo. Me explicó que los mirlos son fauna autóctona y se pueden llevar a un centro de recuperación. De hecho, cualquier ave, también un gorrión son fauna autóctona. Por lo visto los únicos que se excluyen de esta consideración y son considerados plaga son las palomas, gaviotas (por lo visto hay dos clases y sólo una es considerada plaga, que es la que abunda en la ciudad), urracas y estorninos.

El sábado pasado mi hermano nos llevaba en coche a la masia donde finalmente acogían a la gaviota, aunque más bien era un pequeño santuario de animales rescatados, un pequeño paraíso. Desgraciadamente nos fuimos con un mal sabor de boca, porque la dejamos en un apartado con ocas y al poco había desaparecido. Pensé que se perdería y moriría de sed y hambre pero al final la historia tuvo un final feliz. La gaviota volvió por la tarde, comió y volvió a irse volando. Ahora irá y vendrá hasta que se integre en un grupo de gaviotas y se independice definitivamente.

Creo que mi padre tiene razón, no se puede ayudar a todos los animales, pero unas cuantas personas han puesto de su parte para ayudar a una gaviota. Desgraciadamente también están las personas descaradas que juzgan y condenan, pero las que realmente ayudan son las que intentan entenderte y te ofrecen su ayuda. A todas ellas les doy las gracias.



Os paso unos recursos de urgencia que os pueden ayudar:

APAEC: http://www.apaecatalunya.com/

Cualquier ave que no sea considerada plaga puede ser recogida por un centro de recuperación de fauna autóctona. Podéis llevar un gorrión, por ejemplo. Según la especie del ave puede que hasta vayan los agentes rurales a recogerlo.

Modul de recuperació de Fauna Autòctona de Can Balasc
Consorci del Parc de Collserola

Camí del Mig de Can Balasc s/n
Tel. 93 587 95 13
mrfcbalasc@amb.es

Centre de Recuperació de Fauna de Torreferrussa
Ctra. de Santa Perpetua a Sabadell, km. 4.5
08130 Santa Perpetua de la Mogoda (Barcelona)
Tel. 93 561 70 17 / 93 560 00 52
crf.torreferrussa@gencat.cat

Y un blog interesante, Pájaros caídos: http://pajaros-caidos.blogspot.com/

En Internet encontraréis más información, centros de recuperación de fauna autóctona y veterinarios de exóticos.

---

También quería decir que últimamente no puedo escribir tanto en el blog como antes. Eso o que no sé sacar el tiempo. El caso es que por lo que estoy viendo, no creo que vaya a llevar el ritmo del principio y si escribo una vez cada quince días puedo estar contenta. Tampoco es que tenga un gran tráfico mi blog, pero a mí me gusta escribirlo, creo que me va bien y pienso que le puede ayudar a alguien, aunque sea para poco. Se irá viendo como va la cosa...

domingo, 19 de junio de 2011

Lo más difícil (de ser vegano)

Están los que matan, los que miran, los que no quieren mirar, y los que dicen “es una pena”, pero no hace nada. Yo hace años que dejé de ser uno de ellos y es lo mejor que he hecho en mi vida, con diferencia. Ahora tengo que aprender a vivir en un mundo lleno de indiferencia ante la injusticia. Para mí eso es lo más difícil de ser vegana, o de ser consciente, también con diferencia.

La sensación para muchos de nosotros es la de vivir en pleno holocausto, y como en la anécdota que explicaba en un post anterior, descubrir que la gente prefiere no saber para no tener que hacer nada. Así que no es de extrañar que a veces los veganos pasemos por un fase de enfado, creo que bastante comprensible. Sin embargo, de que nos sirve? Porque no sirve para sentirnos mejor ni para ayudar más a los animales.

Tengo presente un escrito de un activista por los derechos de los animales veterano que aconsejaba a los que empezaban a que actuasen por amor a los animales, nunca por odio hacia las personas. El texto completo, muy recomendable, se encuentra aquí.

Creo que a este señor no le falta razón. El odio y la rabia consumen, paralizan, no son buenos para uno mismo y, sobre todo, no le hacen a uno más productivo para ayudar a los demás animales.

Esta es una lucha tan dura y tan necesaria que no podemos permitirnos el lujo de ser pusilánimes, decaer, dejarnos llevar por la rabia o la desesperanza. Tenemos la obligación de ser optimistas, y podemos serlo si en lugar de pensar en la indiferencia dominantes, pensamos en todas las personas que son como nosotros, porque somos muchos y cada vez seremos más (no estamos solos!), pero sobre todo hemos de pensar en los animales a los que damos voz, en nosotros mismos y todo lo que podemos hacer por ellos.

Esta foto la encontré en fb bajo el título “Donde está la puerta para salir de este mundo?”. Sí, querríamos salir de él, pero antes deberíamos cambiarlo.

domingo, 5 de junio de 2011

ECristians, indignados y AI



La semana pasada, saliendo del metro para ir al trabajo, en plaza Catalunya, me encontré con un cartel publicitario que enseguida llamó mi atención: “A més avortaments menys pensions de jubilació” (“A más abortos menos pensiones de jubilación”). Ecristians son los artífices de esta campaña polémica que trata de convencer de lo pernicioso de abortar, también para la economía y el sistema social del país. Seguramente no les falta razón: para mantener el sistema de pensiones hace falta que haya trabajadores (eso lo sabe todo el mundo), que previamente deben haber sido paridos. Aunque, bien mirado, también se evita traer una vida al mundo, y por tanto la promesa de un nuevo cotizador de la Seguridad Social, cada vez que una mujer evita quedarse embarazada. Si al final va a resultar que cada vez que a una mujer le baja la regla está siendo insolidaria!

Sobre el tema del aborto sí o no , no voy a entrar. Es muy complejo y no estoy yo para estas complejidades. Sólo decir que desde que leí los argumentos del filósofo Peter Singer veo que es un tema más complicado que decantarse por un sí o un no basados en los sentimientos e intuiciones.

Volviendo al anuncio de eCristians, conseguirán convencer a algún proabortista para que deje de serlo?A mí, más bien me dan un argumento más para no traer hijos al mundo. Un mundo que necesita vidas como mercancías, produtores/consumidores que hagan crecer la economía, que mantengan eso que llaman “el sistema”.

También en plaza Catalunya llevan semanas acampados los “indignados”, un movimiento social tan complejo que hasta los sociólogos tendrán trabajo para interpretarlo. Creo que intentar decir algo de ellos es decir a medias y estar condenado a equivocarse. Y estando avisados, paso a opinar un poco, más que nada porque los tengo tan cerca que no puedo dejar de decir algo en mi blog.

Sólo puedo decir que me alegra de que existan, de que esto esté pasando, y aunque no tengo esperanzas en sus posibilidades de cambios reales, cofio en que sean un precedente, el germen, de un movimiento que llegue a cambiar las cosas.
Básicamente creo que nuestra sociedad no es lo suficientemente madura (alguna lo es?), que es demasiado egoista y centrada en su propio interés y el de los suyos y tiene pocas aspiraciones de cambiar el mundo. Uff, que pesimista que me ha quedado esto!

Desde mi punto de vista, bajo el lema “Democracia real ya” están los que quieren cambios profundos, gente que lleva tiempo implicada en movimientos sociales, y los que quieren salir de la crisis, del ahogo, del paro y del miedo al paro. Siendo claros, creo que al grueso de los indignados se les acabaría la indignación con la salida de la crisis, cuando volvieran a tener seguridad y el dinero suficiente para, por ejemplo, irse los fines de semana con la familia al centro comercial.
Pero la experiencia de plaza Catalunya, Sol y otras muchas plazas... eso no nos lo quitará nadie. Por cierto, que en plaza Catalunya tenemos una subcomisión de derechos de los animales y una bonita y esperanzadora pancarta que dice “Paz también para los animales”.

Así que acabo poniéndole un punto verde esperanza a los indignados y uno rojo rojote para los eCristians, por demagogos. Tendrían que aprender de Amnistía Internacional que en su 50 aniversario nos han regalado un anuncio fantástico (por fin, un anuncio decente!) para movernos a la indignación y la acción.

martes, 24 de mayo de 2011

Bizcocho vegano estilo tiramisú

Este fin de semana celebrábamos el cumpleaños de mi padre y para la ocasión preparé un bizcocho vegano estilo tiramisú. Es un invento mío, muy fácil y que recuerda al sabor del tiramisú.

Es tan fácil como hacer un bizcocho vegano básico, siguiendo la receta que os guste más. Yo, por ejemplo, adapto la de esta web.

Para el bizcocho:

300 gr. harina de trigo
125-150 gr. harina de maíz (también se podría poner sólo harina de trigo)
1 sobre de levadura
100 gr. de azúcar o fructosa
1 yogur de soja (o 1 ó 2 piezas de fruta, como pera, plátano...)
1 taza de aceite de girasol
2 tazas y 1/2 de licuado de soja (también se puede sustituir por agua)

Mezclamos las harinas y la levadura en un recipiente. En otro recipiente, mezclamos el yogur de soja o las frutas en trocitos, el aceite de girasol, la leche de soja y el azúcar. En este caso, como queremos conseguir un sabor neutro no añadimos nada más (chocolate, canela...)

A continuación, añadimos la mezcla de harinas y levadura y lo mezclamos bien.

Precalentar el horno a unos 220 grados centígrados. Se unta el molde para el bizcocho con un poco de margarina y se esparce un poco de harina, se echa la mezcla y al horno hasta que suba el bizcocho. Horneamos a 180º sólo por la parte de abajo para que el bizcocho suba. Lo sacamos cuando pinchamos un tenedor y sale seco.

Dejarlo enfriar y listo.

Para el tiramisú:

1 vaso café
Nata de soja montada (por ejemplo, de la marca Soyatoo)
Cacao en polvo
Birutas de chocolate (opcional)
Coñac (opcional)

Una vez el bizcocho está frío, lo cortamos por la mitad y bañamos la capa inferior con café al que hemos echado un poco de coñac, al gusto, una vez frío. Nosotros no teníamos, así que pusimos whisky. Otra opción menos alcohólica es dejar diluir una onza de chocolate sin leche en el café cuando todavía está caliente.

Una vez empapada la capa inferior del bizcocho, le ponemos la nata montada. La de la marca Soyatoo ya viene montada y se echa como un spray. Por otra parte, se empapa de café la capa superior del bizcocho y con cuidado se pone sobre la nata. Para terminar, lo cubrimos con cacao en polvo y por encima lo podemos decorar con unas birutas de chocolate. Se guarda en la nevera y se toma frío.

Es importante empaparlo bien en el café porque sino luego no se nota mucho el sabor. A nosotros nos pasó que no lo mojamos lo suficiente.

No es tiramisú pero da el pego y está muy bueno. La nata no es lo mismo que el mascarpone, pero hasta que no haya un mascarpone vegetal a mí no se me ocurre nada mejor.

Gustó mucho a la familia, o al menos nadie se quejó.

sábado, 7 de mayo de 2011

Comiendo vegano en París

La última semana de abril estuvimos en París unos días, así que he pensado en dejar mi experiencia con los restaurantes, aunque no sea mucha, por si le sirve a alguien.

En primer lugar, busqué información en Happy cow y en el foro de la UVE. Como veréis hay muchos restaurantes vegetarianos y también algunos veganos, como era de esperar en una gran ciudad como París.

No es complicado comer en París, además en cualquier restaurante oriental es fácil encontrar opciones veganas, pero si preferís dejar vuestro dinero en restaurantes vegetarianos, como era nuestro caso, encontraréis bastante oferta.

No fuimos a todos los restaurantes que nos hubiera gustado por una cuestión de tiempo, pero también de dinero. París es una ciudad carilla, o al menos más que Barcelona, y eso se nota a la hora de comer. Cualquiera de los restaurantes a los que fuimos eran un poco más caros en comparación con otros similares de Barcelona y eso que buscamos los más económicos.

Loving Hut (boulevard Beaumarchais, 92), no muy lejos de la Plaza de la República, está bien de precio. No hay menú pero los precios de la carta son asequibles. Hay entrantes, platos principales y postres. No puedo compararlo con otros restaurantes de la misma cadena, porque este era el primero al que iba, pero me gustó mucho. De hecho, a mí el hecho de que un restaurante sea vegano ya me tiene ganada ;-)

Ésta es la web: www.paris.lovinghut.fr



En este cartel explica que los veganos somos inteligentes, deportistas y guapos. Vamos, lo que todo el mundo sabe.



Saveurs Végét’Halles (rue des Bourdonnais, 41) está bastante céntrico, en una calle que cruza la rue de Rivoli. Es vegetariano pero la mayoría de los platos son veganos y están marcados. Hay menú y también la opción de hacer entrante y plato o plato y postre. Nosotros fuimos a cenar y un entrante y un plato principal nos salió por casi 16 euros. Al mediodía sale mejor de precio, pero de todas maneras comimos muy bien y para ser París se puede considerar barato.

Aquí hay más información: www.saveursvegethalles.fr



Oh!Bio (rue Rambuteau, 58) es un pequeño restaurante justo al lado del Centro Georges Pompidou. Está en la misma calle que Le Potager du Marais (rue Rambuteau, 22), pero es bastante más barato. Hay platos desde 7 euros, todo muy bueno aunque las raciones son algo escasas. Los platos veganos eran mayoría y también estaban marcados.



En Montmatre fuimos al restaurante Au Grain de Folie (rue la Vieuville, 24), y digo restaurante por llamarlo de alguna manera. De verdad, no sé como explicarlo. Es muy pequeño pero es que a parte la señora que lo regenta lo utiliza de trastero. El día que fuimos éramos tres parejas y un señor y todavía no entiendo como ninguno se fue de allí, supongo que por deferencia. El caso es que no había nada preparado de comida y la señora se tuvo que poner a cocinarlo todo en ese momento. Tuvimos que esperar un buen rato, mientras sentíamos todo el proceso de elaboración. Por ejemplo, olimos como se quemaba la cebolla y efectivamente, después nos trajeron la cebolla quemada. Los platos eran "formules", que dicen los franceses, consistentes en un único plato con un poco de ensalada, un poco de arroz y de legumbres y en medio lo que hubieras elegido (un poco de hummus, seitán...). Todo muy escaso y con bastante poca gracia. Las "formules" eran 13 euros y el menú, que era lo mismo más un apple crumble, eran 18 euros. En mi pueblo esto es un atraco a mano armada. Que queréis que os diga, no es como para recomendarlo. De todas formas, si sois unos frikis amantes de los antros, no os lo perdáis y, por favor, ya que vais no dejeis de visitar la toilette.

Como veréis, por fuera parece normal:



De todo esto no puedo sacar muchas conclusiones, pero si quiero destacar un par de cosas positivas, que bien podrían ir copiando los restaurantes vegetarianos de por aquí. A saber, la costumbre de marcar los platos "végétaliens" (veganos) en la carta y de ofrecer postres veganos decentes.

A todo esto, que bonito es París!